












El hecho ocurrió el pasado fin de semana en una propiedad donde conviven tres hermanas. Una de ellas escuchó a su sobrina hablando con el acusado y el contenido del diálogo la alarmó y corrió a buscar a su otra hermana pues intuyó que algo sucedía con la menor.
Al irrumpir en el dormitorio, encontraron al acusado acostado en situación comprometedora y a la menor acostada, llorando y con las prendas abajo. Le recriminaron lo que estaba sucediendo y Palavecino les dijo “Estoy machado, hagan lo que quieran”, se acomodó la ropa y se fue del lugar.
Una de las mujeres, hermanas de la madre de la menor, salió corriendo y fue a buscar al padre de la niña, quien vive en la zona para que radique la denuncia.
El acusado fue detenido en forma posterior sin oponer resistencia y pudo conocerse que se encuentra separado de la madre de la niña hace un par de meses pero que vive aún en la casa de ésta y tiene contacto con los hijos menores de la mujer.